Esta vez os traemos una ruta perfecta para toda la familia, que hemos hecho hace poco y nos ha encantado tanto, que hemos estado planeando cuando volver a ver más cosas, porque os aseguramos que tiene de todo: cultura, naturaleza, gastronomía y sobre todo, muchos planes molones para los peques. Es una ruta de fin de semana por Castilla la Mancha con niños.
Seguid leyendo si queréis conocer nuestro itinerario:
Sábado
Visita Las Tablas de Daimiel

Seguimos el Itinerario de la Isla del Pan, por aquí os dejamos todos los itinerarios para que podáis planificar vuestra visita.
Distancia
2,5 Kilómetros. Es corta, pero lo habitual es parar en diversos miradores, así que el tiempo es orientativo, más o menos, os diremos que nosotros tardamos unas dos horas en todo el recorrido.
Como realizar esta ruta
Es súper fácil, hay que aparcar en el parking del centro de visitantes, llegar hasta el edificio en el que está el centro de visitantes (donde os indican lo que se puede ver en cada ruta), y desde allí, a mano izquierda, comienzan todas las rutas. La ruta de la Isla del Pan está marcada en amarillo, es circular, y se indica perfectamente todo el rato.
Ropa recomendada
Nosotros llevamos zapatos de trekking, por costumbre… pero no es para nada necesario, podéis ir con ropa de calle. Eso si, siempre equipados con agua y ropa adecuada a la estación.
¿Adaptada?
Parte si, de hecho, vimos algunos carritos de bebé en el inicio de la ruta. No obstante, es una zona natural, en la que encontramos algunos obstáculos.
En general, para ir con niños que ya caminen, o con mochila de porteo, está perfecta.
Qué vais a ver en esta ruta
Fauna

Es su punto fuerte, según la época del año podréis encontrar diferentes especies; de hecho, no descartamos volver en mayo para poder ver los flamencos que están a punto de llegar.
Cabinas de observación

Como es habitual en las zonas de migración avícola, hay cabañas de observación desde las que podemos ver a las aves mejor, sin que ellas nos vean.
Ejemplos de arquitectura local

Nos sorprendió encontrar un ejemplo de casa típica, y la explicación de como era la vida en las Tablas de Daimiel antes.
Escenarios bucólicos

Las largas pasarelas de madera nos parecieron ideales, los miradores eran una invitación a contemplar la vida salvaje con calma.
Ruta del Molino Molemocho

A la salida del parque, en el aparcamiento para caravanas, encontramos la ruta del molino Molemocho. Una caminata corta, de unos 400 metros por un camino perfectamente adaptado, que desemboca en un molino visitable en el que se explica paso a paso como se utilizaba el molino.
Almagro

Por la tarde visitamos Almagro, que es uno de los pueblos más bonitos de la zona, y aunque no pudimos realizar todas las visitas que queríamos, si que pudimos disfrutar de la visita teatralizada al corral de comedias. Os dejamos el enlace, para que comprobéis los horarios, en nuestro caso, al tratarse del horario de verano, fuimos a la visita de las 19:00 horas, y nos encantó.

Las entradas para la visita hay que adquirirlas presencialmente en el corral de comedias o en la oficina de turismo, pero no suele existir problema de aforo. El precio es de 9 euros por persona. Por aquí os dejamos los puntos de contacto (Oficina de turismo de Almagro: 926860717 (turismo@almagro.es) | Corral de Comedias: 926 86 15 39 (corraldecomedias@almagro.es)).
Domingo
Visita a Motilla del Azuer
Uno de los platos fuertes de esta excursión, una visita que llevábamos años con ganas de hacer, y que al fin hemos cumplido. Nuestra visita a Motilla del Azuer.

Esta fortificación en altura de la Edad de Bronce tiene el pozo más antiguo de la Península Ibérica, y está tan bien conservada y restaurada, que podemos decir que te trasladas a la Edad de Bronce en un suspiro.
La visita comienza en el Museo Comarcal de Daimiel, donde ponen a los visitantes en contexto durante unos veinte minutos, explicando como se construyó, los diferentes hallazgos arqueológicos y demás, y posteriormente se visita in situ, durante una hora con un guía que te acompaña durante todo el recorrido.

Las visitas son bastante limitadas, ya que hay que llegar en autobús, y hay que reservarlas con mucha antelación, en nuestro caso, las reservamos con un mes. Los domingos, se hacen en dos turnos, uno a las 9.30 y el otro a las 11.30. Los sábados en cambio, hay también otro turno por la tarde.
Tiene un coste de 10 euros por persona, que incluye el bus de ida y vuelta, y para los niños de 0 a 3 años, cuesta 3 euros.
En cuanto a la accesibilidad del yacimiento, nosotros hicimos la visita con la mochila de porteo, y no tuvimos ningún problema, aunque hay algunas zonas estrechas, se puede acceder. Imposible con carrito.
Manzanares

Por la tarde decidimos visitar Manzanares, que era donde nos alojábamos. El pueblo nos encantó, y además si eres un amante del queso, no puedes perderte su museo del queso manchego. Si vas con niños, el parque científico Julián Gómez-Cambronero y el museo de soldaditos de plomo son imprescindibles en tu visita.
Alojamiento
En este caso nos alojamos en un apartamento para tener mayor facilidad con las horas de descanso del peque, y si estáis pensando en buscar donde dormir en la zona de Daimiel, os lo recomendamos totalmente. Casa Ristori Mirador, ubicado en Manzanares, con buena zona para aparcar cerca; con todo tipo de detalles para facilitar la estancia, desde cápsulas de café, hasta juegos. Y súper cómodo.
La única pega, es que no tiene ascensor, por lo que deberéis tenerlo en cuenta a la hora de ir con peques en silla.



