Templo romano de Evora
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QUE VER EN EVORA EN UN FIN DE SEMANA

Esta ciudad del interior alentejano, que es Patrimonio de la Humanidad, es una de las muchas joyas que esconde el interior de Portugal.

Y aunque es pequeña, conviene recorrerla sin prisas, disfrutando de su gastronomía, y recorriendo sus laberínticas calles entre las que podremos encontrar rincones de extraordinaria belleza.

Y para que no os perdáis nada, hemos elaborado esta lista de imprescindibles que ver en Évora:

1. Capilla de los Huesos

Aunque es uno de los emplazamientos más famosos que ver en Évora, os indicamos que no es un lugar apto para aprensivos. Esta capilla del siglo XVI está decorada en su totalidad por restos óseos humanos.

La idea original de los monjes que llevaron a cabo este proyecto, fue la de concienciar al ser humano sobre la poca importancia de los bienes materiales.

2. Mirador del museo de la Capilla de los Huesos

Mirador del museo de la capilla de los huesos
Mirador del museo de la capilla de los huesos

En la entrada para visitar la Capilla de los Huesos se incluye la visita al museo de arte sacro anexo.

El museo tiene dos plantas. En la primera, encontraréis diversas pinturas y esculturas de temática religiosa.

En la segunda planta os espera una exposición de “Belenes del mundo”, y un precioso mirador desde el que podréis contemplar la ciudad, y obtener una preciosa vista de la Catedral de Santa Ana.

3. Templo romano

Templo romano Évora
Templo romanoo

Se trata de uno de los principales emblemas de la ciudad de Évora, y desde luego no podéis dejar de visitarlo.

Las ruinas de este precioso templo romano, dedicado a la diosa Diana, se alzan en el largo do Conde de Vila Flor, en pleno centro histórico de la ciudad, y atrae la mirada de cuantos pasan por su lado.

4. Mirador del Jardin Diana

Junto al templo romano del siglo I, nos encontramos un alegre jardín, con uno de los miradores más impresionantes que ver en Évora.

5. Catedral de Santa Ana

Catedral santa María de Évora
Catedral de Santa Ana en Evora

La catedral de Santa Ana, o Sé de Évora, es una imponente construcción que combina el románico y el gótico, y ello la convierte es un edificio peculiar, y de espectacular belleza.

Y si es bello el exterior… ¡que deciros del interior! Su claustro gótico, de aspecto compacto, parece transportarnos a otra época.

6. Plaza de Giraldo

Es la plaza principal de la ciudad, a la que podremos llegar desde prácticamente cualquier rúa del centro.

Y aparte de ser un lugar perfecto para descansar, mientras bebemos una Super Bock, entre los arcos que rodean la plaza encontramos la librería que os recomendamos en el siguiente punto.

7. Livraria Nazareth

Una librería abierta desde 1897, en plena plaza de Giraldo, en la que el olor a tinta invade al que traspasa la puerta.

Uno de esos comercios mágicos, en los que podemosencontrar mucho más que libros, y es que los curiosos detalles que venden son un precioso recuerdo que llevarnos de la ciudad.

8. Jardín público de Évora

Lo descubrimos por casualidad, y nos quedamos fascinados. Este rincón de la ciudad permanece verde incluso en verano, y entre sus muros hallamos bancos revestidos de típicos azulejos portugueses, un coqueto quiosco, sus famosas ruinas fingidas, e incluso un gracioso huerto creado por los niños de la localidad.

9. Ruinas fingidas

Ruinas fingidas
Ruinas fingidas

Estas ruinas, que encontramos dentro del jardín público, están creadas a partir de restos arquitectónicos de distintos monumentos de la ciudad.

Además, si tenéis suerte, es posible que encontréis en lo más alto de la escalera a los pavos reales que habitan en el parque.

10. Murallas

Es una atracción irresistible, es lo primero que ver en Évora, y la disfrutaréis durante toda la visita a la ciudad, porque su longitud de más de dos kilómetros nos permite no perderlas de vista en ningún momento.

11. Calles empedradas

Calle de Évora

Las calles de esta ciudad son claro reflejo de su identidad alentejana. En el centro histórico encontramos calles pobladas de casas de diversas alturas, pintadas con alegres tonos níveos y amarillos, y pavimentadas con vistosa piedra que invitan a pasear sobre ellas.

12. Acueducto de Agua de Prata

En nuestro caso, este acueducto nos dio la bienvenida a la ciudad, ya que fue lo primero que vimos mientras llegábamos. 

Si no es vuestro caso, podéis acercaros dando un tranquilo paseo, para admirar la magnificencia de esta construcción inaugurada en 1537.

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